¡Revive el 10° SIEI! | Seminario Internacional de Educación Integral

Usted está aquí

Written by contenido Category:

 

  • Augusto Ibáñez, director corporativo de educación, de SM comparte los mejores momentos que marcaron el 10° SIEI.

En nombre de SM quiero dar las gracias, en primer lugar, a los educadores y educadoras que nos acompañan. Vaya para ustedes toda mi admiración por su labor, tan escasa de reconocimiento, y mi enhorabuena por su entusiasmo y sus ganas de mejorar la educación mexicana.

Gracias también a los organizadores por el excelente trabajo, especialmente a Ceci Espinosa. Y gracias a los ponentes, que han compartido con generosidad una visión novedosa de escenarios y estrategias clave para el futuro de la escuela.

Quizás la palabra más repetida en este décimo SIEI haya sido “cambio”. Y uno podría preguntarse: ¿Para qué cambiar, si lo que hago funciona? Bueno, porque no está tan claro que funcione.

La escuela actual está diseñada para atender las necesidades de la sociedad industrial, para alfabetizar y escolarizar a la población en un contexto que cambiaba de forma muy gradual, pero en la sociedad del aprendizaje necesitamos una escuela distinta, capaz de preparar para lo que no existe.

Por tanto, innovar en educación es pasar de una escuela estandarizadora a otra capaz de desarrollar la singularidad de cada niño, su talento. De una escuela disciplinar, experta en dar respuestas a cosas conocidas, a otra más relevante, competencial, activa, que despierte la creatividad y el interés por aprender.

Marc Prensky desarrollaba de forma magistral esta idea y nos mostraba evidencias de un cambio exponencial, que se está acelerando.

Nos decía que no solo estamos preparando a los niños para un mundo distinto; sino que además estamos trabajando con niños diferentes. Por eso nos proponía cambiar las perspectivas de la educación: Pasar de un currículo cerrado (y superficial) basado en asignaturas, a un currículo ensanchado con habilidades necesarias para la vida: pensamiento efectivo, competencias para la acción y para la relación, etc. Pasar de disciplinas compartimentadas a proyectos reales para solucionar problemas reales.

La clave, nos decía, es empoderar a los alumnos, para que hagan del mundo un lugar mejor.

Tranquiliza constatar, a través de la maestra Elisa Bonilla, que la nueva reforma mexicana incorpora muchas de estas claves, tendiendo así un puente firme hacia la nueva escuela que necesitamos y que puede hacer de México un país mejor.

Sepan ustedes que SM está trabajando muy intensamente para responder a los retos de esta reforma. La propuesta de Sofía Macías de educación financiera y emprendedora encajaba como un guante en el nuevo espacio de Autonomía Curricular que puede ser una oportunidad de innovación y diferenciación de los centros.

Innovar en educación es poner al alumno en el centro de todos los procesos educativos. César Coll nos hablaba esta mañana de la necesidad de recuperar el sentido de los aprendizajes escolares, y nos recordaba que esta pedagogía centrada en el aprendiz enlaza con el concepto de personalización del aprendizaje.

La idea de personalización es consecuencia de la convicción de que todos los niños son capaces. Y esta convicción tiene dos consecuencias fundamentales: la primera, que hay que ajustar la información en función de los intereses y necesidades individuales; la segunda, que la inclusión no es una opción, sino una obligación ética de la nueva escuela.

Pero aclaraba Coll que personalizar es mucho más que individualizar. El aprendizaje “personalizado” es el que tiene un sentido personal para el aprendiz. Es el que respeta su protagonismo para conducir su propio proceso de aprendizaje.

¿Por qué resurge ahora con tanto vigor la idea de la personalización, que tiene sus orígenes ya en el siglo XIX? Sin duda por los cambios asociados al mundo digital. En este nuevo escenario el aprendizaje no solo se produce “a lo largo de la vida”, sino también “a lo ancho”, es decir, en una amplia diversidad de contextos, dentro y fuera de la escuela.

Por eso Coll hablaba de una nueva ecología del aprendizaje, entendida como ese “conjunto de escenarios que nos proporcionan oportunidades para aprender”, que recorre “sin costuras” los distintos espacios en los que aprendemos, reales y virtuales. La lógica propia de esta ecología es la personalización, que constituye, por tanto, un gran reto asociado a la sociedad del aprendizaje.

En esta sociedad del aprendizaje, la escuela debe superar la actividad basada en el sentido común (cada maestrillo tiene su librillo, se dice en España) y abrazar, con profesionalidad, las aportaciones de las ciencias cognitivas, algunas muy recientes, de esta última década, como nos recordaba Álvaro Bilbao.

Sabemos que todo aprendizaje modifica el cerebro, y que la escuela lo hace de un modo intencional. Sabemos, por ejemplo, que los enfoques de multiculturalidad y el bilingüismo, que ayer nos presentaba Amy Anderson, activan otras áreas cerebrales para su proceso, y generan nuevas conexiones neuronales.

En este sentido, David Sousa afirma que la enseñanza es la única profesión cuyo cometido es cambiar el cerebro de las personas, cada día. Ustedes son, por tanto, escultores de cerebros (alguien replicará que eso es porque hay cerebros muy duros).

En serio, necesitamos conocer más acerca de cómo aprendemos, y cuáles son las palancas y frenos de ese aprendizaje.

Álvaro Bilbao nos demostró que la creatividad es una de esas palancas, y que se puede cultivar y potenciar. Nos ofreció, apoyado por muchos ejemplos, un itinerario para impulsarla:

- Que empezaba con el tiempo para observar, para pensar, para asombrarse.

- Libertad para poder elegir cualquier opción.

- Persistencia en el esfuerzo.

- Pérdida de control.

- Trabajar con otros, de forma colaborativa.

También Brian LaDuca insistía esta mañana en la importancia de la creatividad como palanca de transformación de la educación.

Educar para la creatividad es exigente: requiere tiempo, contemplación, esfuerzo… Pero merece la pena. En un entorno de incertidumbre, la supervivencia no dependerá de soluciones que funcionaron bien en el pasado, sino de la capacidad de adaptarse a los nuevos contextos y, sobre todo, de la capacidad de anticipar nuevos escenarios de posibilidad. Por ello necesitamos a esos niños que imaginan muchas posibilidades para un simple ladrillo. Y, más aún, necesitamos a esos docentes a quienes no les importa ponerse dos cinturones con tal de seguir estimulando la creatividad de sus alumnos.

La otra gran clave para el aprendizaje son los afectos, las emociones. El objetivo fundamental del cerebro humano es la supervivencia; el segundo objetivo es atender las necesidades emocionales, y el tercero es el aprendizaje cognitivo. Cuando la supervivencia está amenazada, todo se organiza para la huida o la defensa, sin oportunidad para aprender. Para que se produzca aprendizaje primero hay que gestionar la emoción. Sin emoción no hay aprendizajes.

Carmen Valls profundizó en este binomio indisoluble de emociones y aprendizaje, y lo extendió al clima de centro, tan necesario para que la escuela funcione eficazmente. Un ambiente emocionalmente sano proporciona el contexto óptimo para generar aprendizajes más profundos.

En este sentido, Catherine L’Ecuyer nos presentaba hace unos minutos una fórmula magistral para producir aprendizajes: el asombro.

El concepto de asombro recoge muy bien las cuatro emociones básicas que el neuropsicólogo Roberto Aguado identifica como claves para aprender: CURIOSIDAD, ADMIRACIÓN, SEGURIDAD y ALEGRÍA.

Lo bueno del asombro es que, como dice Catherine, es un motor que todo niño lleva incorporado. Por ello, no precisa de más estímulos que los que el propio niño demanda en su desarrollo normal. Cuando saturamos a los niños de información, de estímulos, matamos su curiosidad y los hacemos dependientes de una estimulación permanente, que los vuelve ansiosos y satura su atención, dificultando su desarrollo posterior.

Catherine nos recuerda a ese profesor-jardinero que defendía Chomsky: “educar es hacer que cada flor crezca a su manera”. Por ello nos recordaba que hay que respetar el ritmo natural del niño, sin adelantar etapas.

En SM compartimos esa visión de profesor-jardinero. Sabemos que “educar lleva su tiempo”, y compartimos con Catherine la importancia del cultivo de la interioridad, de la introspección, del misterio. El niño nace preparado para aprender, por lo que el aprendizaje debe brotar de su interior.

SM es escuela. Hace 80 años surgió en las salas de clase para hacer crecer a las personas y desde entonces viene haciéndolo, día tras día. Nuestro recorrido ha sido un renovado viaje a Ítaca, donde la meta –que es el desarrollo integral y armónico de la persona, y así lo recoge el propio nombre SIEI- está también en el punto de partida. Empezamos en la escuela y volvemos una y otra vez a la escuela, eso sí, a una escuela cada vez más dinámica, que es consciente de que debe transformarse para poder seguir desarrollando su misión.

Los aniversarios son celebraciones de reafirmación. Cumplir los primeros 80 años en SM, y los primeros 40 en la FSM son hitos que vigorizan y relanzan nuestro proyecto de mejorar el mundo a través de la educación.

Gracias a todos ustedes por su apoyo y confianza, ¡Gracias por hacerlo posible!

Augusto Ibáñez
Director corporativo de educación
 
Fuente: Ediciones SM www.ediciones-sm.com.mx

No se pudo seleccionar la base de datos

 

Blog

El profesor Santiago Coll explica en qué consiste ‘El escudo de las cualidades’, una actividad para que los alumnos trabajen sus características personales de manera creativa.

Alma Rosa Colín es la autora de un manual teórico-metodológico que pretende insertar la perspectiva de género en los programas escolares.

Los profesores Carmina Aguado y Tomás Costal trabajan con alumnos de segundo de bachillerato inspirados en el modelo finlandés.

Durante la celebración del Día del Maestro, el presidente informó que la SEP presentará los nuevos programas en las próximas semanas.

Kathy Pitt ideó un sistema para identificar a los niños solitarios y ponerles más atención. Su historia se ha difundido en muchas partes del mundo.

Facebook

 

Fundacion SM

 

Dirección: Magdalena 211, Colonia del Valle, Benito Juárez, 03100, Ciudad de México.

Teléfono: +52 (55) 10878400 Ext. 3621

Fax: +52 (55) 1087 8415

contacto@seminariointernacional.com.mx

fundacion-sm.org.mx

 

No se pudo seleccionar la base de datos